Segunda semana, y sigo escribiendo esta mierda sin sentido. La verdad es que por un lado siento que escribir sobre esa persona es darle demasiada importancia a alguien que no lo merece, pero por otro lado es una gran forma de desahogarse. Escribir para mi es como recibir ese abrazo consolador.
Bueno, esta segunda semana no ha sido tan terrible como las otras, sí, a veces lo extraño pero después pienso, ¿cómo puedo extrañar a alguien que nunca estuvo conmigo? Eso me hace despertar un poco, me hace ver las cosas de otra forma, no negaré que duele, porque puta que duele, pero de a poco voy aceptándolo.
Lo más extraño de esta última semana es que, ¿siempre han habido tantos hombres encachados en mi ruta de regreso a casa? ¿o será que ahora los estoy notando?
Vamos sanando.
martes, 29 de abril de 2014
martes, 22 de abril de 2014
Me saqué la chucha
Me caí, me ayudaron a levantar, me limpié, subí el volumen de mi música y seguí con mi viaje. Como la vida misma.
Día 7 de desintoxicación
A 1 semana del inicio de todo. La verdad es que pensé que me sentiría peor, pero de a poco me he acostumbrado a esta situación. Obvio a veces lo recuerdo y me siento pésimo, pero ese malestar se asocia más a muchas de las cosas que me dijo en el tiempo en que estuvimos juntos. Nunca me quiso, punto.
lunes, 21 de abril de 2014
Días de desintoxicación 3,4,5 y 6
No es que no haya escrito de floja, realmente lo intenté pero al parecer el universo tenía otros planes. Resumiré estos días lo más brevemente posible:
Día 3: Soñé con él, tenía a otra, desperté con angustia, pero a la vez sabía que estaría bien en algún momento.
Día 4: Volví a soñar con él, esta vez en mi sueño el me quería, la sensación de angustia fue peor que el día anterior.
Día 5: Ya no soñé con él, soné con un ex y desperté con una sensación placentera. Durante el día lo pensé y me angustié, cada vez menos. Luego me sentí pésimo. Corroboré que en realidad nunca le importé nada, lloré y me sentí estúpida. Recibí un abrazo inesperado y solidario.
Día 6: No recuerdo si soñé o no con él, hoy me siento bien, el universo me ha entregado muestras de cariño variadas.
Día 3: Soñé con él, tenía a otra, desperté con angustia, pero a la vez sabía que estaría bien en algún momento.
Día 4: Volví a soñar con él, esta vez en mi sueño el me quería, la sensación de angustia fue peor que el día anterior.
Día 5: Ya no soñé con él, soné con un ex y desperté con una sensación placentera. Durante el día lo pensé y me angustié, cada vez menos. Luego me sentí pésimo. Corroboré que en realidad nunca le importé nada, lloré y me sentí estúpida. Recibí un abrazo inesperado y solidario.
Día 6: No recuerdo si soñé o no con él, hoy me siento bien, el universo me ha entregado muestras de cariño variadas.
jueves, 17 de abril de 2014
Día 2 de desintoxicación
Hoy al igual que ayer me siento mal, no es novedad, pero a la vez siento como si fuera sanando de a poco. A veces siento el bajón, miro sus palabras, sus fotos y siento que recaigo. Hoy lloré, una vez más y cada vez siento que es menos llanto de tristeza y más una especie de limpieza y aceptación. Aún no termina el día.
Día 1 de desintoxicación
Parece ayer cuando tomaba su mano y olía su cuello, cuando
escuchaba su risa y me enamoraban sus ojos, hoy nada queda de todo eso, hoy
comencé a desintoxicarme, a intentar borrar los besos que me ha dado, a
eliminar su calor sobre mi piel, a olvidar el sonido de su voz cuando decía mi
nombre.
Ayer terminó todo, una vez más, sin embargo esta vez siento
que es más real, la distancia es un ingrediente perfecto para esta historia,
que comenzó hace casi un año atrás, cuando encontré en sus ojos y en su boca lo
que ya no tenía en casa. ¿Será el karma? ¿será justicia divina? ¿seré yo? Lo más
probable es que sí, soy yo. Tengo un problema serio en mis relaciones, me gusta
lo inalcanzable, los desafíos, lo imposible, y cuando tengo todo muy seguro me
aburro. Pero con él ha sido distinto, él era el compañero que buscaba hace 26
años, él era el hombre con quién me imaginaba envejecer, bailando, escuchando a
Adamo, quizás fue todo una fantasía.
Pero volvamos a lo que compete, ayer, mientras en mi trabajo
sonaba “veleta” de Lucerito –que tema más ad hoc- el me explicaba por whatsapp
porqué no debíamos estar juntos, la razón era obvia, todas las otras excusas
eran simples adornos, que la distancia, que no conoce a mi hija, que es muy complicado.
La verdad más pura son 3 simples palabras “No te quiero”, eso es todo. A pesar
de que si me dijo cosas horribles como que jamás debimos estar juntos y que lo
nuestro nunca fue formal, creo que un “No te quiero” habría sido más efectivo,
me habría terminado de romper el corazón de una, y no de a poco, con un
sufrimiento lento como solía hacerlo.
Pero ya está bueno de llorar, decidí que no importa cuán
vacía me sienta sin él, haré lo posible por estar bien, porque me lo merezco,
porque en esta relación sí puse todo de mi parte, me la jugué, y sufrí, sí,
sufrí mucho, él ha sido la persona que me ha dicho las cosas más horribles,
quien me ha hecho sentir más humillada y con quién me he cuestionado más cosas
en toda mi vida. Tantas veces pensé decirle “just kill me already” y el cómo los
gatos con su presa jugaba conmigo constantemente, pero tampoco es 100% su culpa,
si no hay hombre malo si no hay una tonta que lo aguante, hola, yo soy esa.
Realmente necesito estar bien, creo que 27 años sufriendo es
demasiado y ya me he acostumbrado al dolor y a que la felicidad no es eterna,
por eso es hora de comenzar mi periodo de desintoxicación, y olvidarme de él,
no extrañarlo, no desear sus besos ni caricias, no esperar que me busque porque
sé que no lo hará, no mirar su foto y pensar que es la persona más hermosa del
planeta. Hoy es el primer día sin él, y realmente me siento como el pico.
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