jueves, 17 de abril de 2014

Día 1 de desintoxicación

Parece ayer cuando tomaba su mano y olía su cuello, cuando escuchaba su risa y me enamoraban sus ojos, hoy nada queda de todo eso, hoy comencé a desintoxicarme, a intentar borrar los besos que me ha dado, a eliminar su calor sobre mi piel, a olvidar el sonido de su voz cuando decía mi nombre.
Ayer terminó todo, una vez más, sin embargo esta vez siento que es más real, la distancia es un ingrediente perfecto para esta historia, que comenzó hace casi un año atrás, cuando encontré en sus ojos y en su boca lo que ya no tenía en casa. ¿Será el karma? ¿será justicia divina? ¿seré yo? Lo más probable es que sí, soy yo. Tengo un problema serio en mis relaciones, me gusta lo inalcanzable, los desafíos, lo imposible, y cuando tengo todo muy seguro me aburro. Pero con él ha sido distinto, él era el compañero que buscaba hace 26 años, él era el hombre con quién me imaginaba envejecer, bailando, escuchando a Adamo, quizás fue todo una fantasía.
Pero volvamos a lo que compete, ayer, mientras en mi trabajo sonaba “veleta” de Lucerito –que tema más ad hoc- el me explicaba por whatsapp porqué no debíamos estar juntos, la razón era obvia, todas las otras excusas eran simples adornos, que la distancia, que no conoce a mi hija, que es muy complicado. La verdad más pura son 3 simples palabras “No te quiero”, eso es todo. A pesar de que si me dijo cosas horribles como que jamás debimos estar juntos y que lo nuestro nunca fue formal, creo que un “No te quiero” habría sido más efectivo, me habría terminado de romper el corazón de una, y no de a poco, con un sufrimiento lento como solía hacerlo.
Pero ya está bueno de llorar, decidí que no importa cuán vacía me sienta sin él, haré lo posible por estar bien, porque me lo merezco, porque en esta relación sí puse todo de mi parte, me la jugué, y sufrí, sí, sufrí mucho, él ha sido la persona que me ha dicho las cosas más horribles, quien me ha hecho sentir más humillada y con quién me he cuestionado más cosas en toda mi vida. Tantas veces pensé decirle “just kill me already” y el cómo los gatos con su presa jugaba conmigo constantemente, pero tampoco es 100% su culpa, si no hay hombre malo si no hay una tonta que lo aguante, hola, yo soy esa.

Realmente necesito estar bien, creo que 27 años sufriendo es demasiado y ya me he acostumbrado al dolor y a que la felicidad no es eterna, por eso es hora de comenzar mi periodo de desintoxicación, y olvidarme de él, no extrañarlo, no desear sus besos ni caricias, no esperar que me busque porque sé que no lo hará, no mirar su foto y pensar que es la persona más hermosa del planeta. Hoy es el primer día sin él, y realmente me siento como el pico.

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