Desde que tengo uso
de razón, The Doors ha sido una de mis
bandas favoritas, y entre mis canciones predilectas está la maravillosa
composición “Love me two times”. Claro, hasta que a un amigo se le ocurrió decir que le
cargaba, porque lo hacía sentir incómodo, el tenía una hipótesis, en dónde “Love me two times” daba a
entender que el sería “amado” por ambos lados, cosa que en ése momento para él
era una aberración. Por mi parte, debo confesar que jamás había pensado en eso. Es
decir, jamás había pensado en las “intenciones ocultas” de la canción, y claro
tampoco había pensado en lo homofóbico que era mi amigo. Ése episodio me quedó dando vueltas por
un largo tiempo, al punto de que en cualquier situación en donde hubiese
alguien cantando a viva voz: “Love me two times” me imaginaba la cara de mi amigo, diciendo lo
antes mencionado. Sin embargo, hubo un tiempo en donde esta canción fue usada como intro para un programa
político, en el cual Don Francisco debía
entrevistar a Michelle Bachelet a sólo dos días de entregar su mandato. Sin
comentarios, sólo pude pensar al momento de ver el comercial “que manera de
arruinar una buena canción”. Porque si bien, la versión anterior me recordaba a
mi desubicado amigo, por último era más liberal, mas entretenida, iba con la
personalidad promiscua de Jim Morrison, en cambio la segunda, sólo me recordaba algo gris, fome y cuadrado.
“Love me two times” nunca fue
lo mismo para mí, ya no me hace soñar con fiestas interminables, setenteras
y alocadas, ni con la posibilidad de
mensajes ocultos, ahora cada vez que la escucho me recuerda a los políticos, y
debo decir que siento que se joden al país mas de Two times.

No hay comentarios:
Publicar un comentario